la yesera, parque cultural

¿Queremos realmente un edificio? ¿Es esa la respuesta más honesta y adecuada a este lugar? ¿Existen lugares públicos que se ofrecen al ciudadano como respuesta a sus exigencias complejas?

Una actitud responsable implica plantear un lugar antes que un edificio, ofrecer al ciudadano un lugar de esparcimiento hecho a su medida antes que un monumento vacío dictado por exigencias puramente retóricas y de representatividad. Pretendemos hacer borroso el límite entre edificio y solar, diluir el programa del auditorio en un paisaje que invada todo el solar ofreciendo a la ciudad un espacio público más participativo, un paisaje recorrible.

Un mismo material se envuelve sobre sí mismo alternándose en el papel de suelo, pared y techo, gradas y sombra. Una envolvente compleja en la que el paso entre interior y exterior adquiere un carácter de descubrimiento progresivo, se hunde y se levanta, se quiebra y se dobla, para sugerir una serie de ámbitos que se abren a interpretaciones variables por parte del usuario. Se acota el espacio con tres elementos emergentes en situación estratégica, que condensan gran parte del programa: auditorio, cafetería y administración con talleres. El resto conforma una gran plaza abierta que con cubriciones temporales prolonga los espacios cubiertos. La articulación del programa en estas tres piezas simplifica su gestión y permite su uso independiente.

El diálogo entre estas tres piezas se multiplica en una serie de miradas cruzadas que atraviesan la parte central del solar. El espacio central se va conformando según el movimiento fluctuante de las actividades alrededor de estos tres polos.

Obtenemos de esta manera una escala ambigua, que nos permite responder a distintos problemas con las distintas escalas de una misma intervención. El espacio vacío como atractor, capaz de albergar diferentes actividades itinerantes; la representatividad y el simbolismo de una gran plaza abierta son más potentes que el edificio cerrado; el verdadero centro cultural es el paisaje de usos superpuestos al de auditorio permanente.